
ESCUELA DE ARQUITECTURA
FRANCISCO J. CAMARENA
El edificio de arquitectura Francisco J. Camarena inaugurado en el 2003, fue diseñado por el arquitecto Oscar Almánzar H. Una de sus primeras características es que se adapta a la topografía haciendo que su emplazamiento respete el entorno armónicamente. La propuesta se corresponde con las enseñanzas de maestros de la arquitectura como Ludwig Mies van der Rohe, Charles Édouard Jeanne ret-Gris (Le Corbusier), Paul Rudolph, James Stirling y Norman Foster y Luis Barragán Morfín, abanderados de la revisión de las propuestas y el lenguaje de la arquitectura para volcarse en la identificación con el medio, el buen uso del espacio público y la optimización del espacio verde en favor del hombre.
Morfológicamente, la composición de la edificación es en base a un diálogo articulado entre una curva geométricamente lógica y un rectángulo puro, producto de la exploración de nuevas formas en la tercera etapa del campus.
MISIÓN
Contribuir con la formación de arquitectos creativos, con elevada disposición al trabajo y al servicio, con visión gerencial, disciplina, ética y sentido de pertenencia, capaces de ejercer la profesión acorde a la realidad sociocultural local y en armonía con el medio ambiente natural y construido.
VISIÓN
Ser una escuela de arquitectura referente y consultiva compuesta por profesionales facultados y comprometidos con su Universidad, su ciudad y su país, altamente posicionada en el contexto educativo nacional, a través del fortalecimiento y la proyección de sus estudiantes y sus docentes
Al respecto, el arquitecto Denis Lockward, un egresado de la carrera, observa que "Nosotros podemos decir que Camarena hizo una 'escuela de arquitectura', no una escuela académica, si no de seguimiento, porque él nos enseñó y nos dio a entender la arquitectura como el resultado de algo que tú puedes vivir. Nos enseñó a verla como algo orgánico, porque las soluciones de arquitectura son mucho más relativas de lo que uno quisiera, o sea, la casa suya, la casa del ingeniero, la casa mía, todas protegen, todas nos guarecen del mal tiempo, pero cada una tiene su solución independiente y cada una es el reflejo de su ser".

En las obras de Camarena, nunca olvida insertar una nota de color, y ese detalle es una de las influencias que se perciben en muchas de las obras de sus alumnos, como es el caso de este edificio que aloja la Escuela, diseñado por el arquitecto Oscar Almánzar. "Uso el amarillo cargado para esclarecer y dar mayor resalto a las paredes en sombras, mientras que el rojo, en sus degradaciones que van desde la tinta cargada hasta la violácea, prefiero usarlo para los frangí o para murales colocados en el exterior. Aprecio mucho el efecto de contraste de los elementos colorados en rojo con el verde de la grama y de la vegetación” (Camarena).
Su arquitectura prefiere utilizar, donde sea posible, materiales naturales como la madera, los ladrillos, y de forma análoga también el hormigón visto, a fin de obtener volúmenes y superficies vibrantes bajo la luz, de óptima calidad y duraderos y estables en el tiempo.
Se creó entonces una nueva escuela que priorizaba lo práctico sobre lo conceptual, bajo un enfoque sustentado por su fundador, el arquitecto mexicano Francisco J. Camarena, quien defendía que las propuestas arquitectónicas deben ser soluciones a los problemas de hábitat de los pueblos, y deben reflejar, por ende, su esencia.



